Trilce LIII

[Martín Bakero (París)]

 

 

CABRUTALAZO

 

Uslero pujando el puente litúrgico que alcanza a quién hizo mal la frontera

que batuta y aceita alto a veces dónde sin once les A Asoman

baldegrando codos en la frontera a once que pueden no probar la boca que es entre posada

tenemos sólo tiempo cuando cada en Vuelve se clama pesar trescientos que otro ser sigue sin esguince a no ambulante

Cuánto ocultan Asoman son Bromas

Como la que ambas sesenta inmutable lo de oír dos que llegan a más

aguantar pero igual traspasar

Las piedras coronas las doce negando dos a dos brutales manos eternas un ocupar afrontan

Cabezazo mismo los eternos ocultan Que Que ambas las once no son doce pese a que dos asoman sin Asomar bromas  afrontan sino hubiesen sólo grados la batuta son las coronas y el aceite los esguinces

sesenta manos o baldes en los que traspasar lo litúrgico

La alcanzan ambulante la probada calma negando once que siguen y son dónde cada inmutable en su poder posando a veces en la frontera del ser (e)star

Como la boca de la que sigue pujando otro oír mal puente explora brutal lo que codos piedras

Vuelve doce en tiempo a ocupar hasta que llegan ellas a trescientos Cabezazos que aguantar

Cuánta frontera exploran los eternos doce poderes que en una Vuelve a sólo ella pese a que once prueba en alto

dónde grados brutal litúrgicos

cada boca pujando fronteras ser (e)star tenemos en veras codos a veces igual mal que el tiempo bromas  negando que nace dos a dos con un pero inmutable

que Asoman clama lo Cuánto Como esguince

asoman ambulantes en la misma posada sin aguantar ocultan y alcanzan dos no sesentayotro y afrontan que más hasta que llegan once  piedras que son puentes y batuta de trescientos que no has de  traspasar

Veis de veis

 

 

La dónde grados brutal

          litúrgicas

         codos

       nos sesenta otros a hubiesienta otro a

     hubiesenta dos

  otro a hubiesentarse otro a

         manosbrutal litúrgicas cada aguantar ocultan ambas

   negando fronteras exploran eternos

que la misma posada boca pujado frontan

  ambas

          les hez negado

afrontan ambas lo negado en la misma posada

corona

          litúrgica

        y codos

       nos sesenta otro a hubiesenta otro a

     hubiesienta

  otro a hubiesentadotro a

      cada aguantar ocultan ambas

   fronteras

exploran eternos

  ambas

frontan ambas frotan ambas en la misma posada

 

Cabezazo

 trescientos

Cabezazos la misma aguanta

Cuánto ocultan sesenta manos se las nace una

lo de veis de

          veis

Como esguince dos el un ocultando no

         los y igual

   traspasar

      la

    que en puente sigue mismo y hasta llegan se las que sin

    es que se

     Asoman  

  A dónde grados hubiesenta son bromas  

        el esguince poder

oír dos

         piedras

     sesienta

Quién que

es dónde

   cada

vez tenemos

          alto las esguinces

negando

     la frontera que misma trescientos cabezazos nos

        Vuelven

las veces

pero Veis

  dónde

      cada boca que traspasar Veis de veis de

   veis de

veis de veis de veis de igual

 sesenta si que ambas sesientan

 

 Cabezazo brutal. Asoman

         las once en alto.

 

Veis lo que llegan hasta

   la

       fro

alto entera Cabezazo en alto.

 

Veis lo que llegan hasta

   la

       fro

entera lo

que les nace

   entre veces.

 

          Vuelve

         la frontera,

        la fro

entera a probar

las

once no alcanzan

        a oír,

    pero sin poder ser negado,

  veis lo que

les nace

   entre

litúrgicas bromas.

 

       Vuelve

la frontera a

         probar

      las

   once no

son doce!

 

     Como si

las dos piedras

   y

        litúrgicas bromas.

    

    Asoman

         las once en

     doce!

   Como

si

las coronas vuelan a ocupar

      una misma posada

         a cada una probar

       las once

   en codos

  que siguen

inmutable, igual, sólo

          más ella ambas

manos

trescientos siguen pujando,

veis

     lo que sigue

   inmutable,

        igual, sólo

más

ella a cada a probar

      las

       once

 

Cabezazo.

Asoman

las 2

piedras   

      

Vuelve la ambulante que no son doce!

Como sin poder ser negado,

veis lo

         que es sin

      poder ser

negado,

        veis

lo que llegan hasta la

   boca!

las dos en punta y codos

piedras litúrgicas bromas.

 

Asoman

       las

       once

   en

       alto.

    Vuelve

la frontan

la frente la frontera

de dos en doce!

    Como sin

traspasar los codos

siguen

inmutables, igual,

          sólo

      más ella

ambulante batuta, que

      llegan hasta  

     a

probar

  las

once veces.

      

Asoman

   las dos

           piedras

 

Cabezazo brutal.

Asoman

     las dos

     en alto.